Agua caliente
El termotanque de la casa que estuvo nueve meses cerrada
No se rompe en enero: se rompió en julio y nadie estaba ahí para verlo. Qué revisar antes de la temporada y qué no tocar nunca.
Preguntale a cualquier plomero del partido cuál es el llamado más repetido de la primera semana de enero y te va a decir lo mismo: agua fría. Con la casa llena, un sábado, y con el inquilino que llegó ayer.
Lo importante de esa falla es que casi nunca es una falla de enero. El termotanque se rompió en algún momento entre abril y septiembre, con la casa cerrada y sin nadie que lo notara. Enero es simplemente el día en que alguien abre la canilla.
Qué le pasa a un termotanque que estuvo nueve meses parado
Cinco cosas, y las cinco son previsibles:
El ánodo se consumió
Adentro del tanque hay una barra de magnesio (o de aluminio-zinc) que se llama ánodo de sacrificio. Está ahí para corroerse ella en lugar del tanque: el agua ataca al metal más «débil» primero. Cuando el ánodo se consume del todo, lo próximo que se corroe es la chapa del termotanque, y eso ya no tiene arreglo.
Es una pieza barata que se cambia periódicamente —la mayoría de los fabricantes hablan de un par de años, dependiendo mucho del agua de la zona— y es la que nunca se cambia. Después el termotanque «duró poco».
Se acumuló sedimento en el fondo
Arena, sarro y sales que decantan. En muchas casas del partido el agua trae arenilla, y el fondo del termotanque es el lugar donde termina. Ese barro hace tres cosas: aísla el fondo del quemador (calienta menos y consume más), hace ese ruido de ollas hirviendo que se escucha en algunos equipos viejos, y en los termotanques eléctricos tapa la resistencia hasta quemarla.
La válvula de seguridad se pegó
Es la válvula que libera presión si algo sale mal. Si está tomada por el sarro y no abre, el equipo queda sin su protección. Si quedó goteando, vas a tener humedad abajo del termotanque todo el verano. Se acciona a mano una o dos veces por año, justamente para que no se pegue.
El piloto no queda prendido
La termocupla —el sensor que le avisa a la válvula de gas que el piloto está encendido— se ensucia o se oxida. Síntoma clásico: prendés el piloto, se mantiene mientras apretás el botón y se apaga apenas lo soltás. Es una pieza económica.
Las conexiones se resecaron
Los flexibles de agua y las juntas se endurecen. Nueve meses sin uso, con dilataciones de temperatura entre el invierno y el verano de la costa, y aparecen las pérdidas de a gota.
Qué significa cada síntoma
| Lo que pasa | Lo más probable | ¿Grave? |
|---|---|---|
| No calienta nada y el piloto está apagado | Termocupla, piloto sucio o falta de gas | No, y suele ser barato |
| Calienta poco o se acaba enseguida | Sedimento en el fondo, termostato desajustado o el equipo quedó chico para la casa | No, pero fastidia toda la temporada |
| Gotea por la válvula de seguridad | Válvula sucia o presión de red alta | Hay que resolverlo, no taparlo |
| Charco abajo del equipo, sin origen claro | El tanque está picado | Sí. No se repara: se cambia |
| Agua turbia o con arenilla al abrir la canilla de caliente | Sedimento acumulado; falta purga | No, pero está acortando la vida del equipo |
| Olor a huevo podrido en el agua caliente | Reacción entre bacterias del agua y el ánodo de magnesio | No es tóxico, pero es intragable para un inquilino |
La línea que no se cruza
Todo lo que sea la conexión de gas —cambiar el equipo, mover el caño, tocar la ventilación o el conducto de evacuación— lo hace un gasista matriculado y nadie más. No es burocracia: un termotanque a gas mal ventilado en una casa cerrada con gente durmiendo es un caso de monóxido de carbono. Qué papeles pedirle.
La revisión de octubre, paso a paso
Esto se hace con la casa vacía y con tiempo. Parte la puede hacer el dueño; parte no.
Lo que podés hacer vos
- Mirar abajo. Óxido, manchas de agua seca, sarro blanco en las uniones. Una mancha de óxido en la base es la señal más importante de todas.
- Mirar arriba. Que el conducto de evacuación esté conectado, entero y sin nidos. Y que las rejillas de ventilación del ambiente no estén tapadas ni pintadas encima.
- Abrir la canilla de agua caliente de la bañera y dejarla correr un buen rato. Si el agua sale marrón o con arena, hay sedimento.
- Anotar la capacidad y la marca que están en la etiqueta lateral. Si después necesitás un repuesto en temporada, tener ese dato ahorra un día.
Lo que le pedís al plomero o al gasista matriculado
- Purga del fondo por la canilla de desagote, hasta que salga limpia.
- Revisión y accionamiento de la válvula de seguridad.
- Estado del ánodo, y cambio si está consumido.
- Limpieza del quemador y del piloto, y prueba de la termocupla.
- Verificación de la ventilación y del conducto de evacuación (esto es del matriculado).
- Ajuste del termostato a una temperatura de uso razonable.
¿Se repara o se cambia?
La regla es simple y sirve para no gastar de más:
- Si pierde por el cuerpo del tanque, se cambia. No hay soldadura, masilla ni sellador que resuelva un tanque picado. Todo lo que se gaste ahí es plata perdida y va a volver a perder, probablemente el 3 de enero.
- Si el problema es la válvula, la termocupla, el termostato, el ánodo o el sedimento, se repara. Son piezas de bajo costo comparadas con el equipo.
- Si tiene más de diez o doce años, nunca se le cambió el ánodo y viene fallando, conviene cambiarlo antes de la temporada aunque todavía ande. La diferencia entre elegir un equipo en octubre y comprar el único que quedó en el corralón el 30 de diciembre es grande, y no sólo en plata.
Qué capacidad necesita una casa de alquiler
Acá está el error más caro y el más silencioso: el termotanque no falla, simplemente no alcanza. Una casa que el dueño usa de a dos personas los fines de semana se alquila para ocho, y esas ocho personas se bañan todas entre las siete y las nueve de la noche, después de la playa.
Dos criterios prácticos, y aclaramos que son estimaciones para dimensionar, no una tabla exacta:
- Una ducha común usa del orden de decenas de litros de agua caliente. Un tanque de 50 o 60 litros da bien para dos o tres duchas seguidas y después hay que esperar a que recupere.
- Para una casa que alquilás a seis u ocho personas, lo razonable es un equipo de mayor capacidad o uno de alta recuperación, que es la característica que menos se mira y la que más se nota: no importa sólo cuánta agua acumula, sino cuánto tarda en volver a tener agua caliente.
¿Y el calefón?
Un calefón calienta al paso: no acumula, así que no se queda sin agua caliente ni tiene el problema de estar nueve meses lleno. A cambio necesita un caudal mínimo y una presión decente para encender y para no dar chorros de agua fría y caliente alternados. En muchas casas de la costa la presión viene de un tanque a poca altura y ese es exactamente el escenario en el que un calefón funciona mal. Antes de cambiar de sistema, que el gasista mida la presión real de la casa: es una consulta corta y evita una compra equivocada.
Cuando cierres la casa en marzo
- Cerrá el gas del equipo y cortá el agua desde la llave general.
- Purgá el fondo antes de irte. Es el mejor momento: el agua está caliente y arrastra más sedimento.
- Accioná una vez la válvula de seguridad.
- Anotá en algún lado la fecha en que se cambió el ánodo por última vez. Ese papelito es lo que te va a decir el año que viene si hace falta cambiarlo.
Es media hora de trabajo en marzo que suele ahorrar un sábado entero de enero.
Media hora en octubre, o un sábado de enero.
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